Kimochis en casa: cómo seguir la conversación después de clases
En el colegio trabajamos el programa Kimochis para que niños y niñas reconozcan, identifiquen y verbalicen sus emociones, usando personajes y recursos que amplían su vocabulario emocional. Pero el programa está diseñado, a propósito, como un trabajo entre colegio y familia — y la conversación en casa es donde ese vocabulario se afirma de verdad.
Cinco preguntas para la vuelta a casa
No hace falta un plan elaborado. Basta con reemplazar el clásico "¿cómo te fue?" por preguntas que inviten a nombrar, no solo a resumir:
- ✓ "¿Qué kimochi (sentimiento) tuviste más fuerte hoy?"
- ✓ "¿Hubo un momento en que te costó explicar cómo te sentías?"
- ✓ "¿A quién le contaste algo que sentías hoy?"
- ✓ "¿Qué sentimiento te gustaría sentir más seguido?"
- ✓ "¿Hay algún sentimiento nuevo que aprendiste esta semana?"
Por qué importa nombrar, y no solo calmar
Cuando un niño o niña logra poner nombre a lo que siente, gana una herramienta que dura toda la vida: la capacidad de regularse sin reprimirse. Ese es, en el fondo, uno de los ocho sellos que guían nuestro proyecto educativo: el desarrollo socioemocional como parte central de la formación, no como un taller aparte.
Si quieres conocer más sobre cómo trabajamos este y los demás sellos del colegio, puedes revisar nuestra metodología completa.